Letra pequeña: ¿De qué van todas los artículos anteriores? Si exprimirlo todo, en el residuo seco se queda esto +/-:
1º: Nuestro mente funciona principalmente como interactuación de dos bloques: substrato (término que usaremos como sinónimo funcional de ‘subestrato cerebral’, en coherencia con publicaciones anteriores) (oscuro subconsciente) y córtex (es donde habita nuestra cordura), donde córtex es subordinado a los impulsos del substrato.
2º: Substrato (lugar físico en el cerebro, donde están los núcleos/reguladores de diferentes impulsos, que propulsan actuaciones automáticas, por eso se llaman instintos. Instintos hay varios, pero en la cabeza humana domina el instinto social.
3º: El instinto social se llama así porque define nuestra conducta dentro del grupo, entonces no tienen sentido proyectos políticos y sociales que no respetan el funcionamiento de este instinto
4º: El mundo está en el proceso de cambio estructural, por lo que es obvio, que sí España no adapta la actitud más proactiva – se quedará en la periferia política sin mucho peso y con la voz flojita.
5º: Al parecer uno de los signos de la actualidad es aumento de naciones en situación inestable, con regímenes de diferentes grados de autoritarismo. Estas sociedades están atrapadas por el miedo sistémico, donde cada miembro de sociedad tiene sus serios peligros (incluso autócrata).
6º: España en el siglo vente tuvo su experiencia de superación de la situación similar. Esta experiencia propulso la etapa de la historia del país más próspera.
Pues ya esta: si uno no quiere mucho meterse en este berenjenal (lo que yo personalmente comprendo perfectamente: no se puede participar en todas las misas, pero si en algún momento aparece el interés por la solidez de las bases teóricas – allí están, o sea, no fueron en vano aquellas publicaciones), estos seis puntos son tesis de los capítulos anteriores para tener en cuenta material analizado que llevó a estas propuestas.
TRANSICIÓN DEMOCRATICA ESPAÑOLA COMO ALGORITMO
Creo que sí, se puede hablar de esto como de un algoritmo: cuando la sociedad está polarizada, tiene sentido de recordar que todos viven en el mismo país y todos quieren su prosperidad y es algo, que une a todos (junto con otras cosas: historia, lenguaje, cultura). Por eso tiene sentido respetar las posturas diferentes y aceptarlo como ventaja: el pluralismo amplía la vista de un fenómeno, permitiendo que sea observado de diferentes perspectivas, lo que posibilita encontrar una solución consensuada y por ende pacífica.
Hay que educar a la gente: nuestra naturaleza está hecha de tal manera, que cualquier sociedad que vamos a construir tendrá sus gobernantes y sus allegados (la élite). A pesar de que es pequeñísima fracción de la sociedad – tiene acumulado en sus manos mucho poder decisivo y si exterminas a esta élite – simplemente crearemos una nueva, que va a renegar de la élite anterior, mientras que tendrá los mismos esquemas mentales (claro: son los mismos seres humanos y en las circunstancias). Así que no tiene sentido cambiar un mal por otro (a menudo por otro peor) y en vez de esto pactar las condiciones de convivencia con la élite existente (mejor mal conocido que bueno por conocer).
He aquí el punto, donde se propone la plantilla española: reconocer la inevitable existencia de élite, pactar con ellos las condiciones de convivencia digna sin reproches ni abucheos. Resolver el conflicto mediante un mecanismo, que hemos aplicado para nosotros – monarquía constitucional, donde la élite tendrá tanto sus garantías como limitaciones.
Tiene sentido reseñar, que este mecanismo entra en equilibrio con el ser humano, jerárquico por naturaleza pero abre camino a desarrollo democrático de la sociedad, lo que da equilibrio a toda estructura.
Entonces nosotros en vez de enfrentarse increpando a los autócratas, mejor podemos proponerles solución pacifica, que asegura el día de mañana para ellos y para su descendencia, a cambio se puede pactar las condiciones de convivencia: restructuración pacífica y democrática del país, en el que a este autócrata tendrá su representación oficial: monarca constitucional. Y no hará falta buscar por el mundo el lugar de descanso para sus canas ni sitio, donde sus hijos podrían sentirse seguros, no solo ricos.
Con estas propuestas España podría ofrecer su ayuda didáctica a los países concretos en dificultad. Sin reproches, simplemente proponiendo algo, que podría satisfacer todas partes del conflicto y con respeto a la naturaleza humana. Es real porque nosotros ya lo hemos hecho.
Es algo de su inmenso bagaje histórico, que España podría ofrecer a la humanidad, aparte de sol y playa, por su puesto.
ALGUNOS SITIOS, DONDE PODRÍA SER APLICADA LA RECETA ESPAÑOLA
1º: Somalia: país no tiene un autócrata, tiene varios líderes que buscan el liderazgo en tensa paz, donde la consolidación grupal (como sabemos) sin líder es imposible. Podemos ayudarles didácticamente: reconocer a los líderes de los grandes bloques militares como una nobleza regional, pero que a cambio ellos de dejan a la nación la libertad legislativa y constitucional. Entre la élite militar esclarecer una figura de consenso para la élite local, que podría representar a todos ellos como un monarca constitucional.
2º: La única manera de reunir a dos Coreas de una manera pacífica es que en ambas Coreas reconozcas a Kim Jong-un como un monarca constitucional. Kim consigue la estabilidad, titulo, incluso entrara glorioso en Corea del Sur. En consecuencia en la región aparecerá nueva potencia político-militar capaz de ser contrapeso a China y amistoso con España y con Unión Europea. ¡Oíd, coreanos! Aquí, en España tenéis la mano amiga: si hay interés – con gusto ofrecemos la ayuda didáctica: tenemos practica en carne propia hacer estas cosas. ¿Y sabéis que? ¡Funcionan!
3º: Venezuela. Nicolás Maduro heredó el poder de Hugo Chaves. Se ve que el hombre está entre la espada y la pared: tiene miedo que con la siguiente revuelta sacan su cabeza del palacio pinchada en una lanza y no tiene mecanismo de bajar el vapor en el sistema sin que explota.
¡Nicolás! ¡Aquí tienes la mano! Tú vas a vivir en un país tranquilo y en vías de desarrollo democrático, es más no te proponemos la vida del refugiado llena de incertidumbres. Tú vas a tener la vida llena y la dignidad intacta.
A tener en cuenta sólo una cosa: cuando ya estén sacando tu cabeza del palacio, será tarde para ayudarte.
CONCLUSIÓN
Solo he dado tres ejemplos de las situaciones muy diferentes, donde mientras tanto con éxito podría aplicarse el tratamiento español. Países así hay muchos y es como los fármacos: no hay uno universal. Mi propuesta tampoco tiene estas aspiraciones. Yo aspiro, que entre multitud de las naciones, que en actualidad están en dificultad habrá alguien primero quien querrá probar nuestra receta primero (eso pasa, cuando la gente cansada de la lucha entre semejantes de repente comprenden: esto no funciona, hay que probar nuevos caminos y recuerda de nosotros). Estoy seguro que una vez puesta en práctica nuestro algoritmo de transición pacífica traerá el éxito y luego no hará falta buscar candidatos, ellos nos buscarán.
Es obvio, que todas las naciones, que recibirán este tipo de tratamiento serán nuestros amigos, aliados, cómplices. Esta actitud política podría devolver a España un lugar en el mapa que ella merece: recuperando su potencial de influencia en nuevo nivel: donde reina la sabiduría y bien hacer.
Solo una pequeña pregunta: ¿Por este futuro tan atractivo, puede que merece la pena de ser un poco proactivos y buscar un punto, donde podríamos aplicar nuestro algoritmo para conseguir mejores resultados?
POST SCRIPTUM
Cuando yo empezaba esta serie de publicaciones, yo no planteaba una fuente inagotable de sabiduría forzada. Yo solo tengo un proyecto y mi plan ha consistido en exponer en público el proyecto junto con bases teóricas que lo fundamentan. Con este artículo mi plan se ha cumplido. Es la última publicación que he planificado, pero este no significa, que voy a abandonar mi web-site: lo voy a revisar con regularidad por sí hay algunas preguntas y/o reflexiones, a los cuales responderé con gusto.
Entonces, no es un adiós, estimado lector, es un hasta luego.
Deja un comentario