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Proyecto España
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- ¿Dónde estaba la tumba de la democracia? (Réquiem) La invasión en Ceuta provocó un impacto brutal en todos nosotros. De golpe se disiparon los humos mágicos y la realidad quedó al desnudo: nuestras instituciones son incapaces de dar el servicio para el cual han sido contratadas. No pueden hacerlo: la ideología que eligieron como modelo les impide actuar con eficacia. Para reflexionar sobre lo sucedido, he vuelto a aquella colina, donde he arañado el granito de la lápida democrática. ¿Habrán venido otras almas inquietas a dejar plasmados sus pensamientos? No lo sé, pero allí donde yo escribía «no llores, no pidas, no te quejes», hoy ya no queda nada: la lápida se ha caído. Si bien la inscripción original se percibe por su relieve industrial, mis arañazos empiezan a cubrirse de polvo. Mi sabiduría ya no resulta fácil de encontrar. No hizo falta un mazo ni maquinaria pesada; la piedra está intacta. Esto significa que no hubo lucha. Tal parece, que alguien ingenuo buscó apoyarse sobre el monolito, olvidando que los demócratas actuales lo invierten todo en la fachada y nada en los cimientos. Buscan deleitar la vista, no garantizar la estabilidad (los demócratas actuales no inventen en lo que no se ve). Para ellos, la sociedad es una pizarra limpia en la que se puede escribir cualquier antojo. Esa premisa carece de cualquier base real: es un salto de fe más que la postura científica, por eso todo lo que construyen encima es inestable y abocado al derribo. El resultado está a mis pies: desplome completo. Los ingenuos invasores de Ceuta solo buscaron apoyo, y la lápida ha caído. Pero a nadie le importa. Cuando la gente busca a un médico, le paga por el remedio final, no por el diagnóstico aislado: para el paciente el nombre de su desgracia queda relegado a un segundo plano – sufridor busca la solución. Por eso he tomado una decisión: en esta colina voy a levantar una gran columna. La clavaré en la tierra hasta alcanzar el lecho rocoso, de modo que sirva de apoyo firme para cualquier caminante. ¿Qué inscribiré en ella para consolidar una estructura segura? Una sola palabra: MERITOCRACIA La humanidad evoluciona y las sociedades que la componen también. La época industrial tal como la conocemos está llegando a su fin. Miren a China: fábricas enteras operan las 24 horas a oscuras porque allí ya no hay personas. El gasto en iluminación sobra. La nueva era prescinde de la mano de obra masiva, transformando el mercado laboral. El volumen de ciudadanos dependientes de la asistencia social crece de forma irremediable. Toda esta gente carece de un voto verdaderamente libre: su decisión está supeditada a sus necesidades básicas urgentes. Una persona en situación de vulnerabilidad extrema votará a cualquier populista que le prometa un plato de sopa más grande. El populismo se alimenta de la dependencia y diluye la responsabilidad por las promesas y decisiones. La sociedad debe regresar a sus fundamentos: el voto tiene que ser universal, pero emitido por personas que sean libres. La dependencia económica es, por definición, una pérdida de libertad. El ciudadano atrapado en este atolladero no deja de ser humano; merece absoluto respeto y herramientas para recuperar su autonomía. Sin embargo, la protección social no puede otorgar derechos políticos que el individuo, por su vulnerabilidad, no está capacitado ejercer con independencia. Por lo tanto, al solicitar la ayuda estatal, el ciudadano debería firmar un compromiso de renuncia temporal al voto, hasta que logre recuperar su autosuficiencia. La meritocracia funcionará como el filtro indispensable que impedirá a los populistas alcanzar el poder. Quienes voten serán personas que comprendan las dinámicas sociales porque participan activamente en ellas. El oficio de gobernar se volverá pragmático, libre de esas mentiras ruidosas y vergonzosas que resultan tan inoportunas como un meteorismo en público. ¿Qué ganaremos con este cambio de paradigma? #Desaparición del populismo: La política se volverá más instrumental y menos recreativa, eliminando el despilfarro en programas demagógicos. #Optimización estratégica: El rumbo de la nación será definido por ciudadanos con la capacidad y perspectiva necesarias para tomar decisiones colectivas maduras. #Liberación del tejido productivo: Se retirarán los obstáculos artificiales que asfixian la economía, activando un bienestar real financiado con recursos propios y no con préstamos internacionales. ¡Que viva la meritocracia! Y tú, mi amigo vándalo, cuando pases por aquella colina y veas mi columna, golpea con fuerza desde arriba: ¡haz que se clave aún más en el lecho rocoso!
- DELANTE DE LA TUMBA DE LA DEMOCRACIA
- DOCTRINA MONROE v/s CEVICHE LATINO
- (sin título)
- Cómo las herramientas de trabajo transformaron al mono en ser humano
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Una respuesta a «¡Hola mundo!»
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Saludo cordial, estimado lector.
Yo he abierto este web-site para hacer públicas mís ideas y para dialogar de ellas si llega el caso.
De mi no tengo mucho que decir: soy un participante de los aconticimientos todo lo demás no tiene importancia (si te pones a ver)
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